Un buen cuidado de tu Ryoko ayuda a que dure más y se mantenga fiable.
Consérvalo seco y alejado del calor o frío extremos.
Evita caídas, impactos fuertes y no coloques objetos pesados sobre él.
Límpialo con un paño suave y seco simplemente, sin líquidos o limpiadores agresivos.
Utiliza el cable USB Tipo C incluido y un cargador que sea compatible, y no lo dejes cargando en lugares muy calientes (como un coche al sol).
Si no vas a usar Ryoko durante un tiempo, apágalo y guárdalo en un lugar fresco y seco.
Poniéndole algo de cuidado, tu Ryoko estará preparado para tu próximo viaje o sesión de trabajo.